Pozuelo de Alarcón ha rendido homenaje hoy a Torcuato Fernández-Miranda, presidente de las Cortes tras la muerte de Franco y autor de la Ley para la Reforma Política, que facilitó la Transición a la democracia y de la que en las próximas semanas se cumple el 50 aniversario. Lo ha hecho dedicando a su memoria una glorieta del municipio hasta ahora sin nombre, en la que confluyen las avenidas de la Carrera, Casablanca y Luis García Cereceda con la calle Siroco. La misma que el pasado domingo acogió el Homenaje a la Bandera que este ayuntamiento celebra todos los años en vísperas de la Fiesta Nacional. Este reconocimiento contó con el apoyo del 80% del Pleno Municipal y ningún voto en contra en la sesión ordinaria del pasado 17 de septiembre.
La alcaldesa, Paloma Tejero, ha presidido el acto junto a Enrique Fernández-Miranda, hijo del homenajeado, exvicepresidente del Congreso, exsecretario de Estado y segundo duque de Fernández-Miranda. Ambos han descubierto el monolito con el nombre de esta glorieta y un quinteto de La Unión Musical de Pozuelo ha cerrado el acto interpretando el Himno Nacional en presencia de concejales de la corporación, vecinos y otros miembros y amigos de la familia, buena parte de la cual reside en esta localidad.
“El camino recto y correcto”
La regidora ha señalado que la Ley para la Reforma Política “fue la palanca que allanó el camino recto y correcto hacia la democracia”. Y ha alabado la grandeza política y personal de un Torcuato Fernández-Miranda que “antepuso el interés general a todo lo demás, incluso y sobre todo a su prurito personal, algo tan escaso en estos tiempos”. Paloma Tejero ha añadido que “esta glorieta es desde hoy un símbolo de la unidad y la concordia entre españoles. Un recuerdo perenne de que, cuando nos unimos por el bien común y guiados por personas como él, todos salimos ganando”.
Por su parte, Enrique Fernández-Miranda ha agradecido al Ayuntamiento de Pozuelo este reconocimiento a un hombre que, “consciente del drama que vivió España en la Segunda República y la Guerra Civil, optó desde su juventud por la reconciliación”. También ha recordado que la Ley para la Reforma Política permitió “el paso de la dictadura a la democracia, de la ley a la ley, para sorpresa y admiración de propios y extraños”. Y, citando al exministro Rodolfo Martín Villa, que la Transición “podría compararse con una gran realización cinematográfica en la que don Juan Carlos fue el productor; mi padre, el guionista y Adolfo Suárez, el primer actor”.





