Madrid cada vez recicla mejor y el principal pulmón urbano de la ciudad debe ser buen ejemplo de ello.
El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado el procedimiento para convertir El Retiro, que recibe 20 millones de visitantes anuales, en el primer parque certificado como ‘Residuo Cero’.
En la actualidad, las 984 papeleras que hay distribuidas por las 118 hectáreas del jardín histórico no ofrecen la posibilidad de separación de residuos.
Esto implica que las más de 2.700 toneladas de desechos que se generan en el parque cada año acaban mezcladas en el vertedero.
De esta cifra, el 95,4 % de los residuos (más de 2.500 toneladas) se detectan como fracción resto; el vidrio representa el 4,1%, con 108 toneladas; la orgánica, el 0,23 % (6 toneladas) y los envases, el 0,1 % (2,5 toneladas), la misma cantidad que el papel/cartón.
A estas cifras habría que sumar los restos de poda, que sí se reciclan y que suponen 205 toneladas.
Esto va a cambiar en poco tiempo. El Retiro, declarado Patrimonio Mundial en calidad de Paisaje de la Luz por la Unesco, no sólo será un símbolo cultural, sino también un referente de sostenibilidad urbana.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto al delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y el concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, ha asistido hoy al comienzo de las obras para la creación del centro de reciclaje del Retiro, situado en la zona sur del parque, próximo a la Rosaleda y el Vivero de Estufas.
Actualmente, el espacio, sin adaptar, sirve de acopio de diferentes materiales y residuos.
El alcalde ha puesto en valor este espacio, «corazón histórico, patrimonial, cultural y medioambiental que tenemos en la ciudad de Madrid», haciendo hincapié en la mejora de las políticas de sostenibilidad para convertir El Retiro «en el primer parque histórico de Europa con residuo cero» en el año 2027.
Almeida ha detallado la inversión de más de 400.000 euros para lograr que «las más de 2.700 toneladas de residuos» que se generan cada año en este parque «sean reutilizadas, recicladas, y transformadas» para, así, «seguir conservando, manteniendo e incrementando nuestro patrimonio natural» y que los más de 20 millones de personas que visitan cada año El Retiro «lo puedan hacer en las mejores condiciones posibles».
El nuevo espacio para la correcta separación de los residuos
La adaptación y mejora del centro de reciclaje es una de las actuaciones necesarias para lograr el certificado ‘Residuo Cero’ a partir del año que viene, ha explicado Almeida, quien ha señalado que, además de esta ejecución, el Ayuntamiento va a renovar las 984 papeleras para sustituirlas por un modelo que permita la separación en origen.
Las obras para la transformación de 3.000 metros cuadrados en un centro de reciclaje suponen una inversión de 474.000 euros para el Ayuntamiento, que persigue el objetivo de facilitar la recogida selectiva de residuos y disponer de mayor espacio de almacenamiento en el jardín histórico.
Se reducirá la huella de asfalto actual dentro de la parcela y se incorporarán cinco zonas de vertido para dar respuesta a las necesidades de recogida selectiva desde el punto de origen.
También se implementará una nueva red de alumbrado en el interior y se mantendrá el cierre perimetral de la zona para que continúe el acceso restringido.
Con el proyecto ya en marcha, una certificadora externa, Bureau Veritas, analizará los flujos del residuo, asegurando que al menos el 90 % sean valorizados, otorgándole a los seis meses de su cumplimiento la certificación oficial ‘Residuo Cero’.
La fecha estimada es a mediados del próximo año.





