La vacunación constituye una herramienta fundamental para la prevención y protección de la salud de las personas mayores.
Así lo han destacado María del Pilar Fernández Hermida y Lidia Montero García, enfermeras residentes (EIR) de Enfermería de Familia y Comunitaria del Hospital Universitario General de Villalba -perteneciente a la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid (Sermas)-, en el marco del taller “Tu salud, tu escudo”, una actividad de prevención y promoción de la salud dirigida a residentes y personal sanitario del Centro Sociosanitario Hermanos Maristas.
La Enfermería de Familia y Comunitaria desempeña un papel relevante en la promoción de hábitos preventivos, proporcionando información y acompañando a las personas en el cuidado de su salud.
También permite resolver dudas sobre las vacunas entre las personas atendidas en los centros sociosanitarios.
Del mismo modo, la formación de los profesionales es esencial para mantener actualizados sus conocimientos y ofrecer una mejor atención a los pacientes.
Recalcan especialmente cómo, a medida que aumenta la edad, algunas infecciones pueden tener consecuencias más graves, por lo que la vacunación puede ayudar a prevenir enfermedades y reducir complicaciones.
Información y prevención en personas mayores
Por todo ello, entre los mensajes trasladados en el taller, Fernández y Montero hicieron hincapié en que el calendario vacunal debe revisarse de forma individual, teniendo en cuenta la edad y la situación de salud de cada persona, ya que no todas las vacunas están indicadas para todos los pacientes ni con la misma frecuencia.
Entre las vacunas que deben revisarse en las personas mayores se encuentran las de la gripe, el neumococo, el herpes zóster, el tétanos y el virus respiratorio sincitial (VRS). Del mismo modo, las EIR remarcaron que, en el caso de la gripe, la vacunación se realiza cada temporada debido a las mutaciones del virus y a la evolución de la protección con el tiempo.
Formación sanitaria para favorecer el autocuidado
Por su parte, la formación a los profesionales también les proporciona conocimientos actualizados y herramientas para cuidar la salud de la población y adoptar medidas preventivas. En los centros sociosanitarios, esta labor permite acercar información y resolver dudas de los residentes junto a los profesionales que participan en su cuidado, como ocurrió en el caso del taller celebrado.
Una de las cuestiones que generan más dudas y en torno a las cuales Fernández y Montero contestaron más preguntas son los posibles efectos secundarios de las vacunas. Y, de hecho, tal y como explicaron, pueden aparecer reacciones leves, como dolor en el brazo, cansancio o algunas décimas de fiebre; aunque suelen desaparecer en uno o dos días, concluyeron.
Hospital Universitario General de Villalba
El Hospital Universitario General de Villalba es un centro sanitario público integrado en el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) que ofrece atención sanitaria en más de 30 especialidades médicas y quirúrgicas, y con equipamiento de la más alta tecnología sanitaria, a unos 135.000 habitantes del noroeste de la Comunidad de Madrid.
En concreto, a los vecinos de Collado Villalba, Alpedrete, Moralzarzal, Cercedilla, Navacerrada, Los Molinos, Becerril de la Sierra y Collado Mediano, aunque cualquier madrileño que lo desee puede escoger este hospital a través de la Libre Elección.
Su infraestructura sanitaria cerca de 200 habitaciones individuales y equipamiento de la más alta tecnología sanitaria como un TAC, tres resonancias magnéticas, una sala de hemodinámica, una sala de medicina nuclear con gammacámara y 12 equipos para las salas de radiología digital e imagen médica (con, entre otros, dos mamógrafos y cuatro ecógrafos).
El hospital está dotado asimismo con 12 puestos de UCI, 85 de urgencias, 47 puestos de Hospital de Día, nueve quirófanos (uno de ellos, con robot quirúrgico Da Vinci), dos salas de dilatación, cuatro paritorios, 135 consultas y gabinetes de exploración y 18 puestos de hemodiálisis, entre otros.





